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martes, 19 de marzo de 2013

EDULCORANTES


Siempre que queremos adelgazar solemos prescindir de los alimentos que contienen azúcar, acudimos a los "lights" y debemos decir que hay veces que es peor el remedio que la enfermedad.
Existen edulcorantes naturales y artificiales. Entre los naturales está la estevisia y la fructosa, no tienen contraindicaciones para el consumo salvo que son productos concentrados y deben usarse con moderación.
Los preparados comerciales E420sorbitol, E421manitol, E965maltitol y E966lactitol llamados polioles, deben ingerirse también con precaución, no superando los 20 gr por día, ya que pueden producir diarreas, flatulencias y molestias abdominales. Su poder edulcorante es inferior al del azúcar.
Respecto a los edulcorantes sintéticos, hay un estudio que demuestra que son nocivos para la salud.
El E954, la sacarina, es el más conocido y de mayor poder edulcorante. Está prohibido en Francia y Canadá. En Estados Unidos es obligatorio hacer constar en las etiquetas de los productos que la contengan que éste aditivo es nocivo para la salud. Aunque hasta ahora no se ha podido demostrar científicamente se dice que puede provocar cáncer en las personas que lo toman y en sus descendientes. En ratas de laboratorio provoca cáncer a dosis altas. Su uso está contraindicado en niños menores de tres años y embarazadas.
El E951, el aspartamo, es el más reciente, su poder edulcorante se aproxima a la sacarina y se le atribuye la provocación de tumores cerebrales, ceguera y convulsiones. Su consumo está muy extendido en las grandes empresas. Está prohibido a los que padecen la fenilcetonuria.
El E950 o acesulfamo-k, no es metabolizado por el organismo y endulza 200 veces más que el azúcar.
El E952, el ciclamato, es 30 veces más dulce que el zúcar. Según la Organización Mundial de la Salud puede producir cáncer y mutaciones. Produce también alergias. Los ciclamatos están prohibidos en los Estados Unidos, Japón, Inglaterra y Francia. Su uso está contraindicado en niños y embarazadas.
Las ventajas de un edulcorante no parecen muy numerosas, las calorías que producen la miel, el azúcar morena o la fructosa no merecen la pena tanto como para perder la salud, también podemos prescindir de todo esto y tomar las cosas con su sabor para desarrollar el sentido del gusto, ¡Pruébalo! Seguro que te gusta.